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miércoles, 9 de mayo de 2012

Historia de España. Tansformaciones culturales.


TEMA 13.3.) Transformaciones culturales. Cambio en las mentalidades. La educación y la prensa.

Analizamos seguidamente al conjunto de transformaciones culturales que tuvieron lugar especialmente durante la primera fase de la Restauración (1875-1902), prestando un interés particular por el cambio de mentalidades y las novedades acaecidas tanto en el ámbito educativo como en el de la prensa. En líneas generales, los liberales del XIX heredan la concepción cultural de los ilustrados del XVIII, asentada sobre el principio de que el Estado debe debía hacer llegar la cultura al mayor número de ciudadanos posibles (cultura nacional). No obstante, para la feliz consecución de este fin contaba con una serie de obstáculos tales como el altísimo porcentaje de analfabetismo (a principios del XIX por encima del 90 % y especialmente acentuado en áreas rurales, clases populares y mujeres), y la competencia que supone al Estado el monopolio educativo ejercido por la Iglesia en su intento por asentar una Educación pública, universal, gratuita, libre y en castellano.

  1. Las mentalidades.

Pese a que en la Restauración se consolida el modelo liberal, las clases dominantes de la época, especialmente rancias, oligárquicas y conservadoras, dejarán su impronta en el terreno de las mentalidades, que en determinados aspectos parecían no superar algunos de los viejos valores del Antiguo Régimen. Entre estos cabría significar: la dignificación social relacionada con la propiedad de la tierra; la aspiración al ennoblecimiento de la nueva clase dominante, la alta burguesía; o la ostentación pública de riqueza.
Frente a estos principios, los sectores más desfavorecidos, sintonizarán con un incipiente movimiento obrero que venía a cuestionar los vicios de la Restauración y, en los casos más radicales, a reclamar que el legítimo dueño de los medios de producción tenía que ser el proletariado.
Entre ambos podríamos ubicar el regeneracionismo, una corriente política e intelectual que cala especialmente en las postrimerías del siglo XIX a partir de la denuncia de los vicios del sistema de la Restauración, al que tacha de viciado, enfermo, caciquil y oligarca. Sus seguidores más fervientes se localizan entre las clases medias y la pequeña y mediana burguesía. Sus propuestas para el cambio fueron múltiples, pudiendo incluso hablarse de un regeneracionismo crítico dentro del propio gobierno, incluso en seno de los conservadores, como demuestran algunas de las propuestas de Silvela y Maura. No obstante, este regeneracionismo desde dentro del sistema, si bien se mostrará contrario a algunos vicios del mismo, se opondrá a que este se tambaleara por completo. Más radical será el regeneracionismo que se ubique al margen del sistema para criticar sus males y promover alternativas al mismo. Figuras como Joaquín Cosa, Santiago Alba o Basilio Paraíso se encuentran entre sus principales representantes. De hecho, la obra de Costa Oligarquía y Caciquismo resume por excelencia el ideario regeneracionista y propone en el terreno social medidas resumibles en el lema “Despensa y Escuela”.

  1. La socialización del saber. La educación.

La pretensión estatal por hacer llegar la cultura a todos los ciudadanos arranca ya en el reinado de Isabel II con la promulgación de la Ley de Instrucción Pública (conocida como la Ley Moyano en alusión al ministro de Fomento que la implanta en 1857). Esta dividía la enseñanza en 3 niveles: primaria, secundaria o media y superior o universitaria, dentro de los cuales podemos aludir a una serie de rasgos característicos:
-Por lo que se refiere a la educación primaria percibimos un escaso interés estatal que fue paliado por instituciones privadas como los círculos demócratas, las escuelas obreras, las instituciones religiosas y la enseñanza doméstica. Un problema latente fue el paupérrimo salario que recibían los maestros, hecho que dio lugar a que se acuñaran expresiones tan representativas como “Pasas más hambre que un maestro de escuela”. Este primer estadio educativo consiguió que disminuyera la tasa de analfabetismo, si bien en 1900 todavía más del 50 % de la población adulta no sabía ni leer ni escribir.
-En lo concerniente a la educación secundaria sorprende la escasa implantación de la misma a principios del siglo XX. De hecho para 1900 contabilizamos únicamente un instituto público de enseñanza secundaria en cada capital de provincia, a lo sumo dos en ciudades tan importantes como Madrid. Ante esta insuficiencia de centros públicos, la enseñanza privada copará el sector, pudiendo apuntar que para 1900 en torno a dos tercios de los bachilleres cursaba sus estudios en instituciones privadas. Para el caso concreto de las mujeres el acceso a esta etapa era todavía más complicado que a la primaria, incluso hasta 1883 estuvo vetado su acceso al Bachillerato de manera oficial.
-Finalmente, en lo tocante a la educación universitaria constatamos que aunque estuvo fundamentalmente controlado por el Estado, en la práctica se reservó a las élites y entre estas a los varones, pues la presencia de la mujer en estudios superiores fue tan testimonial en la época que mujeres como Concepción Arenal llegaron a disfrazarse de hombres para asistir a clases universitarias. En torno a 1900 ciframos en unos 15.000 los alumnos universitarios, todos ellos dentro de un sistema uniforme y centralista en el que la Universidad Central de Madrid era la única que impartía todas las licenciaturas y la que tenía en exclusividad la concesión del grado de doctor. Por estas fechas el Rey era el encargado de nombrar a los rectores universitarios y a los decanos de facultades en las que los títulos más solicitados eran Derecho, Medicina, Farmacia, Ciencias, Filosofía y Letras, las Escuelas Politécnicas y Bellas Artes. Los profesores encargados de su impartición no disfrutaban de libertad de cátedra y buena prueba de ello es que algunos como Castelar, Salmerón, Montero Ríos y Azcárate fueron apartados por no comulgar con las enseñanzas oficiales. Ante esta ausencia de libertades los catedráticos más liberales y partidarios de la doctrina krausista, abogarán por un sistema educativo más laico y liberal que contribuyera a la regeneración del país. La propuesta más novedosa en esta línea fue la inauguración de la Institución Libre de Enseñanza a cargo de Francisco Giner de los Ríos, que frente a los principios de la educación tradicional, memorísticos y librescos, propugnaba una educación activa, integral y tolerante en la que se incorporan nuevas materias y actividades: educación física, canto, salidas extraescolares a puntos de interés. Con planteamientos pedagógicos similares a la Institución Libre de Enseñanza sobresalen en Granada las Escuelas del Ave María (1888) por iniciativa del padre Manjón, de carácter religioso y orientadas a la comunidad gitana y en Barcelona la Escuela Moderna (1901) fundada por Ferrer Guardia, vinculada al movimiento obrero.
A tenor de lo expuesto queda patente que el sistema educativo era dual: en parte estatal (el Estado ejercía el monopolio de la enseñanza universitaria) y en parte privado (la Iglesia fundamentalmente lideraba la primaria y sobre todo la secundaria). Para su difusión chocó con limitaciones presupuestarias y sobre todo con un mal reparto de los recursos. Resulta paradójico en este sentido que el Estado apenas invirtiera en escuelas y sí en universidades, centros estos últimos a los que solo accedía una minoría. A fin de paliar estas deficiencias la administración estatal creó en 1900 el Ministerio de Instrucción Pública, convirtió en funcionarios a los maestros y procedió a la creación de escuelas de artes y oficios. También se tomó conciencia de la necesidad de promover una mayor modernización científica y en esta línea surgirá la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, presidida por Santiago Ramón y Cajal.

  1. Otros canales de difusión cultural. La prensa.

En el siguiente apartado abordamos otros medios de difusión cultural al margen de los centros educativos, localizados fundamentalmente en Madrid, y entre los que podemos destacar:
-Medios oficiales o estatales: tales como academias promotoras del arte y la ciencia. También se abre la cultura al público haciendo accesible el patrimonio histórico-artístico. En esta línea fueron inaugurados el Museo del Prado (1819) y el Museo Arqueológico (1867).
-Medios privados: centros para el debate intelectual como el Ateneo de Madrid (1820).
-Prensa: despega sobre todo a raíz de la libertad de imprenta, la progresiva disminución del analfabetismo y la divulgación que facilitaron el auge del ferrocarril y el correo. Aparecieron así periódicos de todas las tendencias: La Correspondencia de España 1859 (liberal moderado); El Imparcial 1867, El Liberal 1879 (liberales democráticos); La Época 1849 (conservador, en sintonía con las clases medias acomodadas y la aristocracia); La Vanguardia 1881 (altas clases catalanas), que rivaliza con el Diario de Barcelona 1792. La prensa no solo difundía la información diaria, sino que servía como medio de publicación de obras de escritores e intelectuales como Ortega y Gasset.
-Sociedades de hablar: tertulias más o menos formales reunidas en sociedades patrióticas, liceos y cafés literarios (ej: El Parnasillo, en Madrid).

  1. Grandes movimientos generacionales de la época.

Aunque el epígrafe que tenemos entre manos analiza fundamentalmente el último cuarto del XIX nos referiremos a una serie de manifestaciones culturales agrupables en generaciones que observamos a lo largo de toda la centuria, ya sea por su relevancia o por su influencia posterior:
-La generación romántica: vivió las Cortes de Cádiz y el posterior exilio, experimentando su apogeo en las décadas del ´30 y ´40. En el terreno literario encontraremos una poesía exaltada, relatos costumbristas, novela histórica y teatro neomedieval imitando al insigne Lope de Vega. Estableciendo una escueta nómina de géneros, autores y obras podríamos destacar la poesía de Espronceda El estudiante de Salamanca y Bécquer Rimas; la prosa del propio Bécquer Leyendas, de Mesonero Romanos Escenas matritenses y de Larra Artículos; y el teatro del Duque de Rivas Don Álvaro o la fuerza del sino y de Zorrilla Don Juan Tenorio. En el apartado artístico sobresalen los temas históricos y los retratos burgueses, destacando autores como Madrazo Muerte de Viriato.
-La generación posromántica o realista: está compuesta por autores que viven la revolución ´68, el Sexenio Democrático y los primeros años de la Restauración. Desencantados con el romanticismo y la revolución, reciben influencias krausistas, darwinistas, positivistas y naturalistas. En el campo de la literatura encontramos poesías poco líricas, novelas realistas, y teatro conservador, brillando con especial intensidad en la poesía Campoamor Humoradas; en la prosa Galdós Fortunata y Jacinta y Clarín La Regenta; y en teatro Echegaray O locura o santidad. Dentro del arte localizamos una actitud cientificista y prosaica en la que lucen especialmente una arquitectura ecléctica y la pintura realista. Concretamente en este último género llaman la atención figuras como Casas Garrote vil, Sorolla La playa de Valencia y Fortuny La batalla de Tetuán. Por lo que se refiere al ámbito musical asistimos al auge de la zarzuela de la mano de Barbieri y a los comienzos del nacionalismo musical.
-La generación del ´98: será la vertiente intelectual y literaria del regeneracionismo que se articula tras la pérdida de las últimas colonias. Sus integrantes expresaron un marcado pesimismo existencial y reflexionarán sobre la decadencia de España. Su evolución ideológica fue muy diversa, ya que osciló desde el socialismo y el anarquismo hasta el conservadurismo tradicional y el fascismo. Entres sus principales representantes y obras no podemos dejar de citar a: Ángel Ganivet Idearium español, Miguel de Unamuno Del sentimiento trágico de la vida, Maeztu Hacia otra España, Azorín Ruta de Don Quijote, Baroja La lucha por la vida y Antonio Machado Campos de Castilla, entre otros.

Historia de España. Transformaciones sociales.


TEMA 13.2.) Transformaciones sociales. Crecimiento demográfico. De la sociedad estamental a la sociedad de clases. Génesis y desarrollo del movimiento obrero en España.

Abordamos a continuación una serie de aspectos referentes a la evolución social de la España del XIX, dentro de la cual haremos mención especial al arranque del movimiento obrero. Muy ligada a los cambios políticos y económicos, a lo largo de la centuria iremos observando el paso de una sociedad estamental, propia del Antiguo Régimen, a una sociedad de clases en el que la división dejará de venir marcada por el nacimiento y pasará a estar determinado por el nivel de renta (clases altas, medias y bajas) o bien por el papel en el proceso productivo (burguesía industrial, clase obrera).

A)  Evolución demográfica.

España asiste a un todavía lento crecimiento poblacional en el que la pervivencia del modelo demográfico antiguo sigue estando muy presente, esto es, alta mortalidad (la catastrófica e infantil son todavía elevadas) y alta natalidad, con localizaciones mayoritariamente urbanas y con masiva incidencia del analfabetismo. De hecho, el abandono de esta dinámica y la transición hacia un modelo demográfico más moderno no comienza hasta principios del XX, momento en el que iniciará su descenso la mortalidad y se mantendrá la elevada natalidad. Precisamente a raíz de este progresivo descenso de los índices de mortalidad (sobre todo de la infantil) la población española pasará de los algo más de 11 millones de habitantes en 1800 a superar los 18 millones en 1900. Cabría significar también el progresivo aumento de los movimientos migratorios, tanto nacionales del campo a la ciudad en busca de las áreas más atractivas laboralmente hablando (Cataluña y País Vasco), como internacionales hacia lugares de ultramar a los que fundamentalmente emigra población gallega buscando sobreponerse a la crisis agraria de fin de siglo.

B)   De la sociedad estamental a la sociedad de clases.

En líneas generales se percibe un progresivo ascenso de la burguesía, un incremento de las clases medias y una mayor diversificación de la sociedad. En definitiva, la sociedad es cada vez menos bipolarizada y se va sustituyendo el carácter estamental (característico del Antiguo Régimen) por un modelo más meritocrático (propio del liberalismo y de las sociedades democráticas en general) en el que encontramos diferentes grupos y rasgos:

*La nobleza: verá recortados sus privilegios feudales y perderá posiciones en gran medida por no involucrarse en el crecimiento económico del país. Especialmente perjudicada será la baja y media nobleza, mientras que la alta nobleza conservará sus títulos y en muchos casos sabrá adaptarse a las nuevas circunstancias.
*El clero: a pesar de la palpable reducción del regular, sigue ocupando una notable posición y es el principal controlador de las instituciones de enseñanza.
*El ejército: continúa estando muy presente en la vida política del país, constituyendo buena prueba de ello nombres como Riego, Espartero o Prim, entre otros.
*La burguesía: asciende en el escalafón al verse muy vinculada al crecimiento económico del país. Destacará la industrial y la comercial, cuyas figuras más poderosas suelen residir en Madrid y en no pocas ocasiones adoptarán las formas de vida típicamente nobiliarias.
*Las clases medias: también experimentan un notable ascenso, incluyendo en el seno de este grupo fundamentalmente al funcionariado y a las profesiones liberales.
*Los trabajadores agrícolas: constituyen el grupo social más numeroso y heterogéneo del país, puesto que distinguimos diferentes condiciones en función de su relación con la tierra. Encontraremos así propietarios, aparceros, arrendatarios y fundamentalmente jornaleros empleados en los latifundios tanto de la mitad meridional como de Andalucía occidental. En líneas generales los procesos desamortizadores no solo no facilitaron su acceso a la propiedad de la tierra, sino que les privaron del cultivo de parcelas de propiedad eclesiástica y/o comunal, lo cual explica su oposición al régimen liberal y su sintonía con el carlismo.
*Los trabajadores urbanos: aumentarán a pesar de la escasa e irregular industrialización española, pudiendo reconocer entre los mismos básicamente a trabajadores de arraigada cultura gremial (zapateros, sastres...), empleados del servicio doméstico (fundamentalmente mujeres) y trabajadores relacionados con el comercio (dependientes, repartidores, transportistas). A estos se irán sumando a lo largo del XIX obreros fabriles (localizados sobre todo en Cataluña y País Vasco), ferroviarios e inmigrantes poco cualificados procedentes del campo. Antiguos y nuevos trabajadores compartirán problemas tales como la inseguridad laboral, la inexistencia de cobertura sanitaria, la ausencia de seguros que cubran estadios de enfermedad y/o vejez, las extensas jornadas laborales (por encima de 10 horas) y la difícil adaptación a la maquinización. Si a esta situación estrictamente laboral añadimos que su vida privada era prácticamente inexistente y que sus viviendas solían carecer de unas mínimas condiciones higiénico-sanitarias, se comprende el frecuente recurso al alcoholismo como vía de escape a este padecimiento.

C)   El arranque del movimiento obrero español.

La citada industrialización, por precaria que fuera, y la aparición de un nuevo grupo como los trabajadores fabriles, nos conducen necesariamente al arranque y progresiva organización del movimiento obrero español. Hasta el siglo XIX los trabajadores urbanos eran escasos y estaban poco coordinados, pudiendo hablar de formas de protesta bastante arcaicas como el bandolerismo rural y los motines contra determinados impuestos, la subida de precios y/o el reclutamiento de quintas. Progresivamente estas fórmulas van adquiriendo un tinte más político y el movimiento obrero comienza a adquirir conciencia de clase y a mejorar su organización a través de 3 grandes estadios:
         -En las décadas anteriores al Sexenio Democrático: destacan algunas protestas ludistas como la de Bonaplata (años ´30), la aparición de las sociedades de socorros mutuos, precedentes de los sindicatos (años ´40), y la organización de las primeras huelgas organizadas (años ´50).
-Durante el Sexenio (1868-74): constatamos ya el decidido intento por mejorar las condiciones de vida-trabajo y en algunos casos de fomentar la revolución política y el cambio social. Para ello se optará tanto por la acción directa, más propia de anarquistas, como por la acción política, más característica de los marxistas. El mayor carácter rural del país será clave para el notable calado de un anarquismo que a España llega de la mano de Fanelli y que dará líderes estrictamente nacionales como el tipógrafo Anselmo Lorenzo. Asimismo, destaca la aparición de grupos como la Federación Regional Española (FRE), sección española de la AIT indiferente al juego político que calará especialmente entre los obreros industriales levantinos y los jornaleros andaluces.
-Después del Sexenio: se prohíbe la FRE, si bien surgen otras organizaciones como la Federación de Trabajadores de la Región Española y grupos que recurren a acciones violentas como Mano Negra. No obstante, los acontecimientos más notorios en materia de movimiento obrero en el último cuarto del XIX serán sin duda las fundaciones del Partido Socialista Obrero Español (1879) a cargo de Pablo Iglesias y de su sindicato afín, la Unión General de Trabajadores (1888). El PSOE contó con su propio periódico, El Socialista y aunque participó en la creación de la II Internacional, inicialmente tuvo poca aceptación por parte de la opinión pública y se limitará a la organización de las manifestaciones del 1º de mayo a partir de 1890. Por lo que se refiere a la UGT, esta estuvo subordinada al PSOE, con el que compartió dirigentes como el propio Pablo Iglesias. Con sede en Madrid, estuvo liderada en sus comienzos por las sociedades de oficio madrileñas en torno a la Casa del Pueblo y las sociedades obreras de metalúrgicos vizcaínos y mineros asturianos.

Historia de España. Proceso de desamortización y cambios agrarios.


TEMA 13.1.) Transformaciones económicas. Proceso de desamortización y cambios agrarios. Las peculiaridades de la incorporación de España a la revolución industrial. Modernización de las infraestructuras: El impacto del ferrocarril.

Abordamos a continuación una serie de aspectos referentes a la evolución económica de la España del XIX. En líneas generales cabría apuntar que la economía española de la centuria dista bastante del contexto internacional más desarrollado. Prueba evidente de ello es que la revolución industrial española es ciertamente más modesta e incompleta que las experimentadas por países como Gran Bretaña (I Revolución Industrial 1750-1850) en un primer estadio y Japón, Estados Unidos y Alemania en segundo término (II Revolución Industrial 1870-1914).

A)   Proceso de desamortización y cambios agrarios.

A lo largo de todo el siglo XIX el país sigue siendo dependiente del sector primario y más concretamente de la agricultura. No será hasta el siglo XX cuando el peso de lo agrícola vaya disminuyendo en favor del secundario y posteriormente del terciario, si bien a comienzos de la nueva centuria todavía ocupa al 66 % de la población. Precisamente por este predominio de la agricultura los liberales del XIX intentaron acometer una reforma agraria que llevará aparejada medidas encaminadas a liberalizar el mercado de la tierra, para lo cual propusieron:
*La supresión de los mayorazgos (1836): Inalienables hasta la fecha, pasan a convertirse en propiedades plenas y libres que podían ser objeto de venta, donación y hasta de embargo.
*La abolición del régimen señorial (1837): Se procede a la supresión de los derechos señoriales de carácter jurisdiccional, tales como la administración de justicia, y se transforman las tierras de los señoríos en propiedades plenas y libres de sus legítimos dueños.
*Las desamortizaciones: Consistentes en la expropiación por parte del Estado de tierras eclesiásticas y municipales para su posterior venta a particulares en pública subasta. Destacaron las practicadas por Mendizábal (1836/37) y Madoz (1855/56), ambas durante el transcurso de gobiernos progresistas. Por lo que se refiere a la de Mendizábal, esta afectó fundamentalmente a propiedades de la Iglesia con el triple objetivo de sanear la Hacienda pública, financiar la guerra civil que se estaba librando contra los carlistas y convertir a los nuevos propietarios en adeptos a la causa liberal. En cuanto a la de Madoz, se centró en las tierras eclesiásticas no vendidas todavía y principalmente en la propiedad municipal. En este caso, amén de proseguir paliando la deuda pública, su objetivo era financiar infraestructuras que dinamizaran la economía española y más específicamente la red de ferrocarriles.
El saldo final de estas medidas será positivo, pues la agricultura española aumenta la superficie cultivada, mejora sus medios técnicos, intensifica la producción y se especializa cada vez más en cultivos mediterráneos. Empero, las mejoras agrícolas no fueron tan significativas como para impulsar posteriormente una revolución industrial tal y como ocurriera en el caso británico. Concretamente las desamortizaciones no hicieron tambalearse la estructura latifundista de la propiedad agraria ni favorecieron la creación de una clase media en el ámbito rural. Además, los capitales generados con la venta de propiedades no fueron destinados a la industria, sino que básicamente se reinvirtió en agricultura o contribuyó a disminuir la galopante deuda pública. Incluso cabría apuntar un importante perjuicio para los campesinos más pobres, que hasta la fecha se habían beneficiado del cultivo de las tierras de propiedad eclesiástica y comunal.
Entre sendas desamortizaciones cabría finalmente destacar el impulso de una notable reforma de la Hacienda conocida con los apellidos de sus promotores Mon-Santillán, quienes en 1845 pusieron en marcha una ley que pretendía superar la organización propia del Antiguo Régimen y promover una sistema fiscal moderno, simplificado, racional y marcado por la clara división de impuestos.
Cabría finalmente significar en este panorama económico presidido por la agricultura que en el último cuarto del siglo (1875-90), conoce una crisis marcada por la llegada de productos extranjeros más baratos que los nacionales, procedentes de EEUU, Canadá, Argentina y Australia, de la que se derivarán consecuencias tales como el aumento del proteccionismos aduanero sobre los productos españoles, el incremento de la emigración a las ciudades y a ultramar y una progresiva reconversión del sector que se extenderá hasta 1910. Ente los principales cambios promovidos destacamos la intensificación de la especialización, al reducción de costes, el incremento de la productividad y el interés creciente por generar excedentes para la exportación.

B)   La revolución industrial en España. El ferrocarril.

Algunas de las características apuntadas en el apartado anterior impulsan a que una amplia nómina de autores concluyan que España carece de una revolución industrial propiamente dicha, aunque a lo largo del XIX percibamos el despegue de la industria textil catalana y de las siderurgias malagueña (1830-64), asturiana (ligada a la minería 1864-79) y vasca (finales del XIX).
En la textil destacó el sector del algodón, para cuyo desarrollo se apoyó en la protección arancelaria. Sin embargo, sus posibilidades de crecimiento fueron limitadas por su incapacidad para atraer al sector bancario, ya que predominaba la autofinanciación familiar, ya la industria de bienes de equipo para las fábricas textiles.
Por lo que se refiere a la siderurgia, esta se basaba en los recursos mineros españoles (hierro en Málaga, Vizcaya y Santander, cobre y pirita en Huelva, plomo en Cartagena, cinc en Asturias), los cuales apenas se exportaban hasta que la Ley de Minas de 1868 favoreció un cambio de tendencia. Así, en 1900, los minerales constituían un tercio de las exportaciones españolas.
Este sector industrial se irá progresivamente diversificando hacia ramas como la industria química, la papelera, astilleros, de la construcción y la automovilística. Asistiremos también a la transición energética del carbón a la electricidad y ya a comienzos del XX dará sus primeros pasos el petróleo. Finalmente para apoyar y difundir este auge, será imprescindible la generalización de un nuevo medio de transporte, el ferrocarril.
Ya en 1844 una Real Orden sobre Creación de Ferrocarriles, permitió la construcción de las primeras líneas ferroviarias: Barcelona-Mataró y Madrid-Aranjuez. Sin embargó será la Ley General de Ferrocarriles (1855) la que permita despegar al sector contemplando una amplia nómina de privilegios para aquellos que dinamizaran el sector ferroviario. Pese a todo la construcción de la red ferroviaria se tacha de tardía, acelerada e irracional, amén de no beneficiar siempre a la industria nacional, ya que buena parte del capital, tecnología e iniciativa empresarial provino del vecino francés.

C)   Otros rasgos del cambio económico: comercio exterior y sistema financiero.

Los cambios acontecidos en el plano agrícola e industrial a los que nos hemos referido, llevan aparejados una serie de transformaciones que afectan a los intercambios internacionales y al sistema financiero.
Por lo que se refiere al comercio exterior, España se especializó en exportar materias primas y productos semielaborados. Esta dinámica, inscrita en un marco esencialmente proteccionista, derivó en un déficit comercial crónico que tuvo que financiarse con las remesas de dinero enviadas por los emigrantes, las importaciones de capital y los préstamos suscritos en el extranjero por el Estado.
En cuanto al sistema financiero, era preciso consolidar una dinámica de estabilidad que respaldara el desarrollo industrial. Sin embargo, el Estado se obsesionó con incrementar las arcas públicas y ejerció un fuerte dirigismo sobre el sector estatal. De hecho, la banca privada está ligada a la expansión de la red ferroviaria, en torno a la cual nacen entidades como el Banco de Barcelona, el Banco de Santander y el Banco de Bilbao. Por lo que respecta a la banca estatal, esta tuvo un referente en el Banco de San Fernando (1829), convertido en 1856 en Banco de España.

RELACIÓN DE CONCEPTOS SOBRE HISTORIA DE ESPAÑA




AFRICANISTAS. Se llamaba así a los militares que hicieron parte de su carrera en el ejército colonial establecido en la zona del Protectorado de  Marruecos. Los constantes combates para someter a las tribus rifeñas, si bien costaron muchas bajas, permitieron a los supervivientes hacer una rápida carrera militar gracias a los ascensos por méritos de guerra (Franco un destacado africanista logró así llegar al generalato a los 33 años). Envidiados por los otros mandos, se fue desarrollando en ellos un espíritu de casta, enemigo de los políticos. En Africa hicieron su carrera buena parte de los mandos del ejército que luego se sublevarían contra la Segunda República.

ANTIGUO RÉGIMEN. Sistema político, económico y social que estuvo vigente en Europa hasta fines del XVIII y comienzos del XIX. Se caracterizaba en el plano político por el poder absoluto del Rey; en el social por la desigualdad ante la ley, gracias a la existencia de grupos privilegiados (nobleza) y en el económico por las asfixiantes regulaciones que impedían el pleno funcionamiento del mercado. Esto era especialmente destacado en el caso de la tierra, el factor productivo básico, que estaba amortizada (no se podía comprar ni vender) en manos de la Iglesia, los municipios y la nobleza.

ASAMBLEA NACIONAL CONSULTIVA. En l927 Primo de Rivera dio un paso adelante en la tarea de institucionalizar el régimen, creando la Asamblea Nacional Consultiva. Su composición era de tipo corporativo (un miembro por cada provincia, otro por cada organización de la Unión Patriótica, otros en nombre de la cultura, el trabajo, el comercio, etc.). Se accedía a la condición de miembro de la Asamblea por designación, rompiéndose con la tradición liberal de la representación parlamentaria y del sufragio universal. Como no era un Parlamento, ni legislaba ni compartía soberanías, siendo sus funciones preparar la legislación general que se presentaría al Gobierno..

AUTARQUÍA. Etapa de la economía española en los primeros tiempos del Franquismo que trató de superar las limitaciones del mercado internacional (afectado por la II Guerra Mundial) y las restricciones político-diplomáticas impuestas a Franco por los aliados. Pretendía lograr el autoabastecimiento del mercado nacional con la propia producción interna del país, que sustituía a las importaciones de materias foráneas. Originó, además de corrupción, una tremenda escasez y carestía y esta política debió ser abandonada a comienzos de los años 50.

BATALLA DE TERUEL. Durante la Guerra Civil, a fines de 1937, tras la caída en manos de Franco del frente Norte, el Gobierno de la República decidió organizar una ofensiva en diciembre para evitar el ataque a Madrid. Se optó por la conquista de Teruel, que era un entrante nacionalista en territorio republicano. La ciudad fue cercada y tras duro sitio, en pleno invierno, ocupada por las tropas republicanas en enero de 1938. Sin embargo Franco organizó una fuerte contraofensiva, que derivó en encarnizada batalla en la nieve y logró a finales de febrero recuperar la ciudad.

BATALLA DEL EBRO. La más importante batalla desarrollada durante la Guerra Civil española. El Gobierno de la República tomó la decisión de iniciarla a fin de aliviar la presión nacionalista sobre otros frentes. En julio de 1938 el ejército republicano cruzó el río Ebro y sorprendió a sus enemigos, conquistando una franja de terreno en la otra orilla. Pero Franco reaccionó enseguida y tras durísimos combates logró desgastar y destruir al ejército de la República. En noviembre de 1938 los restos derrotados de las tropas republicanas retrocedieron a sus bases de partida

BRIGADAS INTERNACIONALES. Cuerpo de voluntarios extranjeros, de muy diferentes nacionalidades,  que vinieron a España a ayudar al bando republicano durante la Guerra Civil. Las Brigadas fueron organizadas por el comunismo internacional, aunque sus miembros pertenecían a diversas tendencias políticas, si bien  predominaban entre ellos los militantes de izquierda .  Su papel fue decisivo  en la defensa de Madrid a fines de 1936 y participaron activamente, como fuerzas de choque. en todos los combates de los diversos frentes. A fines de 1938 abandonaron España los últimos brigadistas.

CACIQUISMO. Caracterización del sistema político-social de la Restauración introducida por los regeneracionistas y popularizada por Costa. Era una percepción muy negativa de la vida pública porque significaba que todo funcionaba a base de favores que los caciques (generalmente grandes propietarios rústicos) concedían a los campesinos a cambio de su voto, que también, llegado el caso, pagaban en metálico. Esta corrupción política, que falseaba las elecciones, tenía otras múltiples manifestaciones, entre las que se incluían las coacciones a los discrepantes a través del control de los aparatos de la Administración y del sistema judicial y la falsificación de los resultados. Estuvo vigente el modelo hasta 1923.

CAMPSA. La Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos Sociedad Anónima fue creada en 1927 por el Ministro de Hacienda José Calvo Sotelo. Fue considerado su mayor logro y surgió como una organización empresarial que abarcaba el suministro, transporte, refino de crudos y la distribución de los carburantes. Sin embargo no pudo romper la dependencia de empresas extranjeras en la adquisición de los hidrocarburos y se fragmentó, quedando reducida en la práctica a tareas de distribución de gasolina.

CANTONALISMO. En el verano de 1873, durante la I República, los federales intransigentes, ante la tardanza en definir constitucionalmente la República Federal, se sublevaron en diversas partes de España, proclamando cantones independientes. El Gobierno de la República ordenó al Ejército el control de la situación, lo que se hizo sin dificultades excepto en Cartagena. El dominio de la base naval y de las fortificaciones de esta ciudad le dio a los cantonalistas cierta capacidad de resistencia y costó esfuerzo reducir este cantón. El cantonalismo desprestigió e hirió de muerte al proyecto federal.

CARLISMO. Los carlistas eran originariamente los partidarios del acceso al Trono de Carlos María Isidro de Borbón, hermano de Fernando VII. Su ideario, defendido con las armas en varias guerras, fue cambiando con el tiempo pero siempre se movió en el contexto del pensamiento más tradicional. En su primera fase los carlistas defendían el mantenimiento del poder absoluto de los reyes. Debido al apoyo logrado en las provincias vascongadas durante la I Guerra carlista (1833-1840) el carlismo se hizo foralista, defensor de los fueros. Más tarde, a partir de 1868, la defensa del catolicismo, que algunos veían en peligro por el amplio clima de libertades, se convirtió en el factor de arrastre sobre todo durante la última guerra carlista (1872-1876). En definitiva, el carlismo fue siempre un movimiento contrarrevolucionario y ultraconservador.

CEDA. Confederación Española de Derechas Autónomas. Partido político católico y autoritario fundado en Madrid en marzo 1933 a partir de la integración de diversas fuerzas de derechas (Acción Popular, Derecha Regional Valenciana, etc.). Liderado por José María Gil Robles se convirtió en el principal elemento de oposición a la política de Azaña. En las elecciones de noviembre de 1933 logró un gran éxito. Apoyó al partido radical de Alejandro Lerroux para formar Gobierno. Las suspicacias que levantaba entre los grupos de izquierda hizo que el anuncio, en octubre de 1934, de la entrada de ministros de la CEDA en el Gobierno de la República originase un levantamiento que alcanzó sus más destacadas manifestaciones en Asturias y Cataluña. Ayudó desde el Gobierno a controlar el movimiento subversivo y tras las elecciones de febrero de 1936 fue radicalizando su oposición a la política de izquierdas. Algunos de sus militantes comenzaron a apoyar soluciones de fuerza.

CONSTITUCIÓN DE 1837. La primera Constitución española que introdujo el bicameralismo (Congreso de Diputados y Senado), fruto de una transacción entre moderados y progresistas. Basaba la representación en el sufragio CENSITARIO y estableció la financiación de la Iglesia por el Estado, ya que se le habían nacionalizado sus bienes en la desamortización. El Rey tenía todavía amplios poderes.

CONSTITUCIÓN DE 1845. Expresión del moderantismo, diseñaba un modelo oligárquico y muy conservador. Concedía un gran poder al Rey que controlaba una de las Cámaras, el Senado designado directamente por el monarca. Negaba la soberanía nacional y establecía un estado confesional, con la Religión Católica como religión del Estado.

CONSTITUCIÓN DE 1869. La Constitución más democrática del liberalismo español del siglo XIX, fruto de la Revolución de septiembre de 1868. Establecía una monarquía constitucional CON RECONOCIMIENTO pleno de la soberanía nacional que se concretaba en un sistema bicameral (Congreso y Senado) y una amplísima declaración de derechos. Introdujo el sufragio universal masculino y la libertad religiosa. En la práctica su aplicación presentó graves problemas, de manera que apenas estuvo cuatro años en vigor.

CONSTITUCIÓN DE 1978. Muerto Franco en 1975, le sucedió en la Jefatura del Estado el Rey Juan Carlos I que reinó bajo el sistema político heredado del Dictador. Pero desde el primer momento se planteó la necesidad de establecer un sistema democrático. Tras algunas vacilaciones, aprobada la Ley para la Reforma Política en enero de 1977, en junio de ese año se celebraron en España las primeras elecciones libres desde 1936. La principal tarea de las nuevas Cortes fue poner a punto una Constitución, que se aprobó en 1978 y que el pueblo español ratificó en referéndum. Se trata de la Constitución más democrática de nuestra historia que estableció una monarquía parlamentaria, con un sistema bicameral y un amplio reconocimiento de las aspiraciones de autogobierno de los diferentes territorios que componen España (Estado de las Autonomías).

CONVENIO DE VERGARA. También conocido como Abrazo de Vergara, fue el tratado firmado en esta localidad guipuzcoana entre el general Espartero, jefe de las tropas liberales, y el general Maroto, jefe de las fuerzas carlistas el 31 de agosto de 1839. Puso fin a la Primera Guerra Carlista en el Norte, aunque no fue aceptado por el pretendiente Carlos María Isidro y los combates continuaron en zonas del Levante (Maestrazgo). El acuerdo dejaba abierta la cuestión de los Fueros vascongados y preveía la incorporación de los militares carlistas al Ejército de Isabel II.

CORTES DE CÁDIZ. La crisis producida en España con la invasión francesa de 1808 y la falta del Rey, movió a la Junta Central a convocar Cortes, que se reunieron en Cádiz en 1810 porque era la única ciudad fuera del control del ejército francés. La obra legislativa de las Cortes fue importantísima. Los liberales lograron aprobar tanto la primera Constitución española (1812) que terminaba con el poder absoluto del monarca e introducía un modelo representativo, como un conjunto de normas destinadas a cambiar profundamente a España (supresión de la Inquisición; abolición del régimen señorial, etc.).

CRISIS DE 1929. Crisis del capitalismo mundial, por superproducción, que afectó sobre todo a los países más industrializados: Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, etc. España, de economía menos abierta a los mercados internacionales, aunque apenas se vio afectada, sin embargo no pudo librarse de algunos de sus efectos. Por un lado cesó la emigración de españoles, mecanismo que siempre había permitido aliviar las tensiones internas. Por otro, los intercambios comerciales con el exterior se resintieron, porque todos los países recurrieron a políticas proteccionistas, para defender su producción.

DECRETOS DE NUEVA PLANTA: Conjunto de disposiciones o leyes políticas, administrativas y jurídicas de carácter centralista dictadas por el rey Felipe V entre los años 1711 y 1716. Estos decretos eliminaron los fueros e instituciones de autogobierno del reino de Aragón (formado por los territorios de Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares) e instauraron el sistema centralista y absoluto de poder del rey. Con estos decretos se liquidaba por completo el modelo político de carácter federal que instauraron en su momento los RR. Católicos. Aunque este modelo de gobierno fue el usado en la Francia de la época, Felipe V era francés, no sólo se implantó por ello, sino porque ser el castigo hacia el reino aragonés por haber ido contra Felipe en la guerra de Sucesión española y apoyar al otro candidato, el archiduque Carlos de Austria. La única excepción fueron Vascongadas y Navarra que siguieron con sus fueros y privilegios, por haber ayudado en la Guerra de sucesión a Felipe V.
DECRETO DE UNIFICACIÓN. Decreto promulgado por Franco en abril de 1937, a comienzos de la Guerra Civil, mediante el cual unificaba a las distintas fuerzas que constituían el bando nacionalista integrándolas en una organización llamada Falange Española Tradicionalista y de las JONS, que quedaba bajo su jefatura. También se la conocía con el nombre de Movimiento Nacional y en los primeros momentos tenía un claro contenido totalitario y fascista.

DESAMORTIZACIÓN. Concepto jurídico que significa que un conjunto de bienes dejan de estar amortizados y pasan a propiedad libre (se pueden comprar y vender) y privada. La desamortización fue uno de los procesos que formaron parte de la Reforma Agraria Liberal durante el siglo XIX y permitió que los bienes, rústicos y urbanos, de la Iglesia y de los municipios fueran privatizados mediante su venta en pública subasta.

DESASTRE DE ANNUAL. Lugar del Norte de Marruecos que da nombre a una terrible derrota sufrida por el Ejército español en el verano de 1921 cuando trataba de ocupar la zona de protectorado concedida a España. Las líneas españolas se derrumbaron y sus posiciones fueron destruidas. Como el mando fue incapaz de organizar la retirada, resultaron muertos varios miles de soldados y otros más fueron hechos prisioneros.

DESEMBARCO DE ALHUCEMAS. La ocupación militar del Norte de Marruecos (el Rif) que había sido asignado a España se realizaba con grandes dificultades por la resistencia de la cabilas rifeñas. En 1921 se produjo una grave derrota española (el desastre de Annual). Solucionar este problema era uno de los compromisos de Primo de Rivera. En 1925 decidió organizar un fuerte ejército que desembarcó en la bahía de Alhucemas en el corazón del territorio rifeño. La operación fue, desde el punto de vista militar, un éxito y se logró derrotar a las cabilas, cuyo líder Abd-el-Krim huyó y se entregó a los franceses.

DIRECTORIO CIVIL.  Un decreto de 3-XII-1925 sustituía el Directorio militar por un Gobierno de carácter civil. Pero el Consejo de Ministros continuaba investido de los máximos poderes, incluso los legislativos, porque aquella norma disponía que los Reales Decretos aprobados en Consejo tendrían fuerza de Ley. Primo de Rivera asumía el cargo de Presidente del Consejo de Ministros y como Ministros de la Corona se incorporaron, junto al general Martínez Anido (que se había hecho famoso por su más que firme actividad represiva en la Barcelona del pistolerismo), como Vicepresidente y Ministro de la Gobernación, otros civiles caracterizados genéricamente por sus conocimientos técnicos: Conde de Guadalhorce (Fomento); José Calvo Sotelo (Hacienda), etc.

DIRECTORIO MILITAR. El l5-IX-1923 se publicaron tres reales decretos. Por el primero se declaraban disueltos el Congreso de Diputados y la parte electiva del Senado. Por el segundo se suspendían temporalmente determinadas garantías constitucionales, confirmándose la declaración del «estado de guerra». Por el tercero se conformaba la estructura del nuevo poder ejecutivo, se creaba el Directorio Militar, encargado de la gobernación del país, presidido por Primo de Rivera (que además tenía categoría de Ministro único), con poderes para proponer al Rey, con fuerza de ley, cuantos decretos conviniesen para el bien de la nación. El Directorio estaba constituido exclusivamente por militares: el Presidente y, a título de vocales, un general de brigada o asimilado por cada una de las regiones militares y un contralmirante de la Armada.

ESTATUTO DE AUTONOMIA. Instrumento jurídico que posibilita el que una región pueda ejercer sus cotas de autogobierno. En este documento se fijan las competencias propias de cada territorio y la estructura del poder regional. El primer estatuto de autonomía concedido fue el de Cataluña en 1932 de acuerdo con lo estipulado en la Constitución de la II República y fue derogado en 1938.  En la Constitución de 1978 volvió a plantearse la descentralización político-administrativa y los estatutos de autonomía se generalizaron a todo el país, dando fundamento jurídico a las 17 comunidades autónomas.

ESTATUTO REAL. Documento constitucional (carta otorgada) de 1834, obra de Martínez de la Rosa.  Con él la regente Mª Cristina inició la salida del absolutismo, para gobernar con unas Cortes que diesen satisfacción a los liberales más moderados. En realidad se trataba simplemente de una convocatoria de Cortes en la que simultáneamente se organizaban dos Cámaras ( Estamento de los Próceres y Estamento de los Procuradores) con escasa representatividad y poca capacidad política .El sistema establecido en el Estatuto no satisfizo a los liberales más convencidos aunque ayudó a aclimatar el sistema parlamentario en España.

ESTRAPERLO. Término acuñado en la II República a partir de los nombres de dos judíos alemanes, Strauss y Perlo que introdujeron en España una ruleta con trampa. Alcanzó su verdadero significado durante la inmediata posguerra, para designar, en aquellos años 40 en los que la mayor parte de población pasaba mucho hambre, las maniobras fraudulentas con las materias de primera necesidad para subir su precio. Este mercado negro permitió grandes negocios y acumular a muchos desaprensivos impresionantes fortunas.

ETA. Euzkadi ta Askatasuna (Euzkadi y libertad). Organización terrorista del nacionalismo radical vasco, surgida en los años 50 de una escisión de las Juventudes del PNV. De influencia marxista, defendía la liberación de los pueblos a  través de la lucha armada. A partir de 1968 empezó a cometer asesinatos contra las fuerzas del orden. En 1973 asesinó al Presidente del Gobierno Carrero Blanco. Establecida la democracia, la organización sufrió diversas escisiones, una parte se acogió a la amnistía y abandonó las armas, pero otra siguió con el terrorismo, introduciendo una nueva estrategia: la socialización del dolor mediante atentados masivos contra civiles. En sus planteamientos políticos ha ido primando un contenido cada vez más etnicista..

FAI (FEDERACIÓN ANARQUISTA IBÉRICA). Grupo fundado en la clandestinidad en 1927 por destacados anarquistas (Durruti, Ascaso, García Oliver). Defendía la acción directa revolucionaria, las colectivizaciones y pretendía librar al gran sindicato anarcosindicalista de la CNT de cualquier influencia comunista o reformista. Durante la II República los miembros de la FAI  terminaron controlando a la CNT, apartando a los moderados. Su enfrentamiento constante con la República (insurrecciones y huelgas salvajes) debilitaron al movimiento libertario, contribuyeron a radicalizar a las demás organizaciones obreras y dañaron al propio régimen republicano.

FALANGE. Fundada por José Antonio Primo de Rivera en  1933 como movimiento antiliberal, antimarxista, nacionalista y totalitario. En 1934 se fusionó con otros grupos de similar ideología y paso a denominarse Falange Española y de las JONS. Falange era partidaria del uso de la violencia para imponer su ideario. Aunque se presentó a las elecciones, sus resultados fueron siempre escasos. Sus militantes participaron en los años de la República en constantes refriegas callejeras con los socialistas y comunistas. Al comenzar la Guerra Civil el protagonismo de Falange se intensificó en la España Nacional y su ideario sirvió para nutrir el del Movimiento, aunque sus principios, al margen de su uso retórico, nunca llegaron a aplicarse.

FRENTE POPULAR. Alianza electoral de partidos  republicanos y obreros (socialistas, comunistas y anarquistas) que, con vistas a las elecciones de febrero de 1936, pretendía evitar el avance de los grupos de derecha. El programa electoral incluía como punto fundamental la amnistía y la rehabilitación de los procesados por los sucesos de octubre de 1934. Esta alianza logró obtener una ajustada victoria en las elecciones y el presidente de la República encargó de formar gobierno a Manuel Azaña.

FUERO DE LOS ESPAÑOLES (1945). Una de las Leyes Fundamentales del régimen de Franco. Era una especie de declaración de derechos individuales, pero con la salvedad de que el ejercicio de estos derechos se remitía a una legislación ordinaria que emanaba del Gobierno. En la practica esto significaba que su disfrute dependía de la decisión que las autoridades tomaban en cada momento, pues podían suspender su vigencia.

FUERO DEL TRABAJO. Norma aparecida en marzo de 1938 durante de Guerra Civil, pasó a formar parte de las Siete Leyes Fundamentales del régimen de Franco. Inspirada en el modelo italiano estaba destinada a organizar sobre nuevas bases el mundo del trabajo. El texto aparece lleno de resonancias totalitarias y fascistas e incorpora el sentido católico tradicional español. Creaba los sindicatos verticales, integrados por patronos y obreros de cada rama de producción. Sus jerarquías debían ser militantes de FET de las JONS.

GENERALIDAD DE CATALUÑA. Institución de gobierno catalana surgida en la Edad Media y suprimida por Felipe V a comienzos del siglo XVIII. Reapareció, como símbolo de la autonomía catalana, en 1931 y en el Estatuto de 1932 quedó constituida por un Parlamento, un Gobierno y una Tribunal de Casación. Después de la Guerra Civil siguió funcionando en el exilio hasta su reinstauración en 1977 con el regreso a España de su presidente, Tarradellas. Desde 1980 a 2003 la presidió Pujol.

GUERNIKA. Ciudad vasca, de gran valor simbólico para el nacionalismo, pues en ella se encuentra el árbol bajo el cual se juraban tradicionalmente los fueros vascos. En abril de 1937, en plena Guerra Civil, la ciudad fue bombardeada por la aviación alemana y totalmente destruida, pereciendo numerosas personas. Fue el primer ensayo de bombardeo masivo sobre población civil, que se convertiría en un arma psicológica en la guerra del siglo XX.

GUERRA DE CUBA. En esta colonia española, la búsqueda por parte de los cubanos de su separación de España dio lugar a dos guerras de independencia. La primera se inició en 1868 aprovechando la crisis del Sexenio Democrático y terminó en 1878, sin nada definitivo. La segunda se inició en 1895 y en ella los cubanos contaron con la ayuda directa de los Estados Unidos. Después de tres años de dura lucha los americanos declararon la guerra a España. Su flota derrotó a la española y el ejército norteamericano desembarcó en la isla. Por la Paz de París de 1898 España, derrotada, se vio obligada a conceder la independencia a la isla.

ILUSTRACIÓN. Proceso cultural e ideológico desarrollado en el siglo XVIII (el llamado siglo de las Luces) que conllevó el situar a la razón en el primer plano de la vida humana, rompiendo las ataduras y prejuicios que impedían el libre pensamiento. Su lema más característico lo estableció el filósofo KANT: sapere aude (atrévete a saber). Pretendía liberar al hombre de todo autoritarismo, político, científico o moral.


HUELGA GENERAL DE 1917. Conflicto laboral con un objetivo político ( facilitar el acceso al poder de la burguesía reformista ) que tuvo lugar en un momento de graves dificultades sociales. El fin buscado por el socialismo era contribuir a producir un cambio político en España. La huelga, que tuvo una incidencia desigual, por la no incorporación  al movimiento de los campesinos, paralizó la vida nacional durante una semana. El intento fracasó porque la burguesía se asustó y además el Gobierno declaró el estado de guerra. Los múltiples incidentes que se produjeron  se saldaron con casi un centenar de muertos. El Comité de huelga socialista fue encarcelado.

INSTITUCIÓN LIBRE DE ENSEÑANZA. Centro pedagógico de carácter privado creado en Madrid en 1876 por varios profesores (Giner de los Ríos, Azcárate, Salmerón) expulsados de la universidad pública por el Gobierno Cánovas en 1875, que no reconocía la libertad de cátedra y obligaba a enseñar respetando el dogma católico. Defendía la Institución una enseñanza laica, racionalizada y práctica. Influidos por el krausismo entendían estos profesores que la educación era el mejor instrumento para lograr la reforma de la sociedad, caminando hacia el progreso y la modernización. Introdujeron innovadoras prácticas pedagógicas como el deporte, las excursiones al campo y los viajes al extranjero.

INSTITUTO NACIONAL DE INDUSTRIA (INI). Organismo público creado en 1941, bajo  inspiración italiana, por el régimen de Franco, como uno de los instrumentos de la política autárquica. Tenía por objeto estimular a la iniciativa privada y sustituirla cuando no existiese. El fin principal era el impulso de la industrialización como base de una economía desarrollada e independiente. Centró su actividad en las industrias de cabecera (siderurgia, petroquímica, mecánica), con objeto de lograr la sustitución de importaciones.

LEGIÓN CONDOR. Cuerpo de tropas enviadas por Alemania a España para ayudar a Franco durante la Guerra Civil. Eran fuerzas de aviación, bajo mando alemán, que desempeñaron un papel clave interviniendo en numerosas acciones, algunas de las cuales, como el bombardeo de Guernica, alcanzaron gran resonancia. Su presencia le otorgó el dominio del aire y contribuyó a la victoria de Franco.

MAASTRICH. Tratado firmado en esta ciudad holandesa en diciembre de 1991 por los países de la Unión Europea. Significó el lanzamiento de la carrera hacia la convergencia para lograr la Unión Económica y Monetaria. Se establecieron los criterios de convergencia que habrían de cumplir los países que quisieran acceder a la moneda única: inflación no superior en dos puntos a la media de los tres países que la tuvieran más baja; déficit público no superior al 3 % del PIB y Deuda Pública no superior al 60 % del PIB.

MANIFIESTO DE LAUSANA. Manifiesto promulgado en esta ciudad suiza por el príncipe Don Juan de Borbón (1913-1993), hijo y heredero del Rey Alfonso XIII en 1945. En este documento se ofrecía a la sociedad española prometiendo un régimen representativo (Monarquía Constitucional y Estado de Derecho con pluralismo político y autonomía de las regiones) con olvido de las pasadas responsabilidades durante la guerra civil.

MANIFIESTO DE LOS PERSAS. Documento redactado por Mozo de Rosales, que fue presentado a Fernando VII en 1814 pidiéndole la supresión de la Constitución y la vuelta del absolutismo. Su núcleo central era un ataque a la soberanía nacional y la afirmación del poder absoluto del Rey. Se afirmaba que la soberanía nacional implicaba la democracia y ésta llevaba a la anarquía, porque el pueblo, por inmaduro, no tenía capacidad para elegir. En definitiva se negaba al pueblo toda participación en el poder y se defendía el mantenimiento de los privilegios de la Corona y de la nobleza. Este Manifiesto animó al Rey a dar su golpe de estado y abolir la Constitución de 1812, recuperando su poder absoluto.

MANIFIESTO DE MANZANARES. La revolución de 1854, encabezada por un grupo de militares, se encontró en un callejón sin salida por la resistencia del Gobierno. Entonces, para animar a la participación de las masas, se redactó el Manifiesto de Manzanares, que recogía diversas reivindicaciones del partido progresista: ampliación del derecho de sufragio, cambio de la ley de imprenta, eliminación del impuesto de los consumos, restauración de la Milicia Nacional, fin de la corrupción de la camarilla palaciega, etc. Este manifiesto animó los levantamientos populares en las ciudades que lograron derribar al Gobierno y hacer triunfar la revolución.

MAYORAZGO. Institución jurídica creada en la Edad Media en la Corona de Castilla como mecanismo para mantener la preeminencia social y económica de la nobleza. Era la fórmula más característica de propiedad vinculada. Los bienes que formaban el mayorazgo constituían una unidad y no podían dividirse ni venderse, pasando íntegramente a manos de un único heredero, que de esta forma veía  garantizada su estabilidad patrimonial. Como resultaba incompatible con la idea de un mercado libre, los liberales decidieron abolirlo en 1820, cosa que lograron definitivamente en 1836, aunque establecieron dos etapas en la enajenación de los bienes.

MONARQUÍA CONSTITUCIONAL. Es aquélla en la que el Rey o Monarca ve limitado su poder por la existencia de una Constitución que es la expresión de la Soberanía Nacional. El Rey reina, es decir es un símbolo que representa al Estado, pero no gobierna. El Gobierno es elegido libremente por los ciudadanos. La Monarquía Constitucional apareció en el siglo XIX y sustituyó, no sin resistencia, a la Monarquía Absoluta, en la que el Rey tenía todos los poderes.

MOTÍN DE ARANJUEZ. El  despliegue de las tropas del emperador francés Napoleón en España originó un profundo malestar en todo el país que incrementó la impopularidad del favorito Manuel Godoy. En la noche del 17 de marzo de 1808 la multitud amotinada frente al Palacio Real de Aranjuez pidió la destitución del ministro y la abdicación de Carlos IV. El Príncipe de la Paz fue encarcelado y el Rey cedió la corona a su hijo Fernando VII. Más que una espontánea algarada popular, se ha interpretado que aquellos hechos fueron un auténtico golpe de estado, consecuencia de una conspiración palaciega inspirada por el príncipe heredero.

MOVIMIENTO NACIONAL. Nombre que tomó el bando dirigido por Franco durante la Guerra Civil, sinónimo de Falange Española Tradicionalista de las JONS. Su jefe supremo era Franco que no lo consideró nunca como un partido sino como “comunión de los españoles en los ideales del 18 de julio de 1936”, es decir los que legitimaron la sublevación contra el Gobierno de la República. Su ideario tenían un claro componente autoritario cuando no totalitario.

PACTO DE SAN SEBASTIÁN. Primo de Rivera debió hacer frente a lo largo de su etapa de gobierno a diversas conspiraciones e intentonas violentas, de muy distinto signo, que pretendían derribarlo del poder. Todas terminaron en fracaso. En 1930, ya caído Primo, ante la grave crisis de la Monarquía los republicanos comenzaron a organizar el acceso al poder. El 17 de agosto de 1930 de produjo en San Sebastián una reunión de dirigentes de los diferentes grupos antidinásticos, entre los que figuraban también nacionalistas catalanes, con objeto de diseñar el futuro republicano de España (garantía de libertad religiosa y política, elección de Cortes Constituyentes y autonomía de las regiones). Fue un pacto no escrito, lo que hizo que cada participante lo interpretara a su manera. Los nacionalistas vascos, muy católicos y por ello enfrentados con los allí reunidos, no participaron en el encuentro.

PACTOS DE LA MONCLOA. Acuerdo firmado en octubre de 1977 entre el Gobierno de Adolfo Suárez, los distintos partidos políticos de la oposición y las fuerzas sindicales españoles. Supuso un esfuerzo de concertación (búsqueda del consenso) para superar los difíciles retos que tenía que superar España en aquellas comprometidas circunstancias en las que el principal reto era poner a punto una constitución democrática. Los sindicatos aceptaron sacrificios económicos, que eran necesarios para solucionar el mayor problema pendiente, el de la elevada inflación, a cambio de una legislación social más avanzada.

PNV. Partido Nacionalista Vasco (en vasco EAJ), fundado por Sabino Arana en 1894 con el lema “Dios y ley vieja”. Su objetivo era  recuperar las libertades forales perdidas en 1839 y llegar a la independencia plena con una estructura federal de los siete territorios vascos. Tras la muerte de Arana en 1903 se constituyó definitivamente como partido, que fue poco a poco extendiéndose por las provincias vascongadas en competencia con los carlistas. Era una organización ultracatólica, muy influida por la Iglesia. Durante la Segunda República logró un Estatuto de Autonomía para Euzkadi. A la muerte de Franco volvió a recuperar su protagonismo en la sociedad vasca, defendiendo el derecho de autodeterminación como paso previo a la soñada independencia.

PLAN DE ESTABILIZACIÓN. El Plan de Estabilización y Liberalización de 1959 supuso un cambio importantísimo en la vida económica española durante el régimen de Franco. Por un lado evitó la situación de quiebra financiera en que se encontraba España y sentó las bases de lo que sería el gran crecimiento económico de los años 60 (desarrollismo). Por otro, estabilizó las finanzas públicas, reduciendo gastos del Estado, estableció un valor más realista de la peseta, lo que facilitó las exportaciones y terminó con el preocupante déficit que afectaba a la balanza de pagos.

PLANES DE DESARROLLO. Instrumento fundamental de la política económica del régimen de Franco, que permitió un impresionante crecimiento de la riqueza nacional. Los planes  suponían una planificación indicativa para el sector privado y una planificación vinculante para las inversiones públicas. Hubo tres planes de desarrollo: el primero, 1964-1967; el segundo, 1968-1971 y el tercero 1972-1975. Gracias a esta política de desarrollo numerosas comarcas españolas conocieron un intenso proceso de industrialización.

PUCHERAZO. Término genérico derivado de puchero (primitiva urna electoral) que se empleaba en la España de la Restauración para designar EL PROCESO de manipulación y fraude de los resultados de una elección. Comprendía toda una amplia tipología de maniobras delictivas de contenido muy diferente (compra de votos, falsificación de actas, coacciones), pero cuyo resultado final era burlar la voluntad del electorado.

SEMANA TRÁGICA. Sucesos ocurridos en Barcelona en julio de 1909. Con motivo del embarque de soldados reservistas con destino a la Guerra de Marruecos, se produjo un amotinamiento popular que generó violentos incidentes. Las masas asaltaron y quemaron conventos e iglesias y cometieron todo tipo de excesos. El Gobierno declaró el “estado de guerra” y envió al Ejército para reprimir la sublevación. La actuación militar para restablecer el orden originó varios muertos. Después se juzgó y fusiló al anarquista Francisco Ferrer, acusado de instigador moral de los sucesos, lo que causó gran escándalo y determinó la caída del Gobierno Maura.

SUCESOS DE CASAS VIEJAS. Episodio de violencia rural de gran trascendencia política. Casas Viejas era una aldea del término municipal de Medina Sidonia (Cádiz). En 1933 en el contexto de un levantamiento anarquista (para establecer el comunismo libertario) contra el Gobierno de la República, un grupo de amotinados se refugió en una choza haciendo frente con las armas a la policía. Esta incendió la choza y mató a los sublevados. Se abrió una investigación para depurar responsabilidades que salpicaron al propio Presidente del Gobierno, Manuel Azaña que quedó políticamente muy dañado.

SUFRAGIO CENSITARIO. Este tipo de sufragio, característico de los primeros momentos del régimen liberal, significaba que solo tenían derecho de voto los varones que disponían de un determinado nivel de riqueza. Para determinar éste se recurría a un indicador como era la cuota de contribución (censo) que pagaba por su patrimonio (territorial) o por el desarrollo de otra actividad productiva (industrial). Apareció por primera vez en España en 1834 y en diversos grados se mantuvo hasta 1890.

SUFRAGIO UNIVERSAL. Derecho de voto para todos los ciudadanos mayores de edad. Su introducción en España fue consecuencia de un largo proceso histórico que arrancó de los primeros momentos del régimen liberal. En la Constitución de 1812 se admitía, con algunas limitaciones, el sufragio universal masculino, porque de acuerdo con el sistema de valores de la época se excluía a las mujeres, a las que no se consideraba depositarias de derechos políticos. Desapareció enseguida y no volvió a  aparecer hasta 1890 en que se introdujo de manera definitiva, aunque seguía limitado solo a los varones, en el liberalismo español. La Constitución republicana de 1931 generalizó el sufragio universal, concediendo el derecho de voto a las mujeres.

TRATADO DE ADHESIÓN DE 1986. Acuerdo firmado entre España y la Comunidad Europea que preveía la integración de nuestro país, junto con Portugal, en esa institución que pasaba a llamarse a partir de ahora Unión Europea.

TRATADO DE PARÍS de 1898. Tratado firmado en la capital francesa en diciembre de 1898 entre Estados Unidos y España que puso fin a la Guerra de Cuba. España reconocía la independencia de la isla y entregaba Puerto Rico y Filipinas a los Estados Unidos. Además se concedía como indemnización de guerra a los Estados Unidos la isla de Guam y España recibía en compensación por la entrega de Filipinas 20 millones de dólares.

TRIENIO CONSTITUCIONAL. Etapa histórica que transcurrió entre 1820 y 1823 y que se caracterizó porque volvió a ponerse en vigor la Constitución de 1823. El pronunciamiento en 1820 de Riego obligó a Fernando VII, monarca absoluto, a aceptar de nuevo la Constitución de 1812 que limitaba sus poderes. Los tres años de gobierno liberal transcurrieron entre constantes tensiones políticas porque los liberales se dividieron entre exaltados y moderados y Fernando nunca aceptó de buen grado la pérdida de poder. La etapa terminó cuando penetró en España el ejército francés (los cien mil hijos de San Luis) que expulsó a los liberales del gobierno.

UCD. Unión de Centro Democrático. Partido político fundado en 1977 a partir de la Coalición de Centro Democrático. Englobaba a antiguos franquistas, conservadores, democristianos, liberales y socialdemócratas. Su líder más destacado fue Adolfo Suárez y al dimitir éste la jefatura del Gobierno y del partido pasó a Leopoldo Calvo Sotelo. Su proyecto político era poner a punto la reforma democrática en España, lo que pudo hacer al ganar las elecciones a Cortes de 1977 y 1979. Fue un conglomerado de fuerzas y personajes cuya cohesión fue siempre muy débil, de manera que a partir de 1981 comenzó a disgregarse, La tremenda derrota electoral de 1982 hizo desaparecer al partido.

UNION PATRIOTICA. Este intento de partido oficial organizado desde el poder, surgió como institución de apoyo y movilización de masas. Fue construida sobre una base jerárquica, a cuya cabeza se encontraba Primo de Rivera como jefe nacional. Para ayudarle funcionaba un Directorio nacional y una Asamblea. Además extendidas por el país existían 50 Asambleas y Directorios provinciales y cientos de células locales. También existía un gran número de Juntas Cívicas, establecidas bajo los auspicios de las células locales de la Unión Patriótica, para promover actividades educativas, levantar los niveles de moralidad y ciudadanía y colaborar con el Somatén. Fue un partido artificial de aluvión, donde se mezclaban los idealistas sinceros con los logreros aprovechados (eternos pretendientes de puestos de gobierno, funcionarios de todos los niveles de la administración), prevaleciendo la pasividad y mostró muy escasa capacidad de motivar comportamientos de ningún tipo.